-Esta nefasta familia sigue queriendo destruir Cozumel, planean aprovechar el caso de Mahahual para tratar de reavivar su repudiado cuarto muelle.
Parece que a los nefastos “Molina” no les quedó claro que la gente repudia su destructivo cuarto muelle y que con todo el tema mediático de Mahahual, ahora todo el país tiene los ojos bien abiertos y puestos sobre cualquier proyecto que atente contra la naturaleza de México.
Tontamente, a los Molina se les ocurrió tratar recuperar los permisos de una obra que ha sido ampliamente rechazada por la comunidad, después de todo lo que se ocurrió con Mahahual y que el pueblo de México alzó la voz y logró frenar ese nocivo proyecto.
Pese a que saben que se afectó un importante ecosistema arrecifal y que existen cuestionamientos sobre la información presentada en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), la familia Molina insiste en revivir la construcción del cuarto muelle de cruceros.
La población debe conocer el estatus legal actual del proyecto. Tras una reevaluación exhaustiva de la MIA, en la que se confirmaron riesgos ambientales irreversibles para los arrecifes y se incorporaron recomendaciones técnicas que anteriormente habían sido omitidas, la SEMARNAT ratificó el rechazo definitivo del proyecto el pasado 26 de febrero de 2026.
Sin embargo, la familia Molina continúa buscando la manera de obtener permisos para desarrollar muelles destinados a la industria de cruceros.
Tan decididos están a continuar con el proyecto que la empresa Muelles del Caribe S.A. de C.V. impugnó formalmente la revocación de la autorización original que había sido otorgada en 2021 y posteriormente cancelada por la SEMARNAT el 11 de septiembre de 2025.
La resolución de este conflicto no dependerá del Gobierno Municipal de Cozumel ni del Gobierno del Estado de Quintana Roo. La decisión final recaerá exclusivamente en el Poder Judicial de la Federación.
Será un juez federal quien analice los argumentos científicos y legales presentados por la SEMARNAT para justificar la cancelación del proyecto, frente a los recursos promovidos por la empresa.
A pesar del rechazo social y de las resoluciones emitidas por las autoridades ambientales, la impugnación continúa su curso legal.
Existen argumentos ambientales sólidos para mantener frenada esta obra.
En la zona donde se pretende construir el cuarto muelle se localizan el Arrecife Villa Blanca, reconocido por su biodiversidad, así como una extensa pradera de pastos marinos. De acuerdo con diversos señalamientos, estos elementos no fueron reportados adecuadamente por Muelles del Caribe dentro de la Manifestación de Impacto Ambiental.
Para muchos habitantes de Cozumel, la familia Molina ha privilegiado durante años sus intereses económicos por encima de los intereses de la isla. Hoy, afirman sus detractores, insiste en impulsar un proyecto que pondría en riesgo ecosistemas marinos que forman parte del patrimonio natural de Cozumel.


