La calificadora internacional Fitch Ratings elevó la calificación crediticia de Quintana Roo de “A” a “A+” con perspectiva positiva, lo que representa la nota más alta del estado desde que inició su evaluación en el año 2000. En un periodo de cuatro años, la entidad ha subido cinco niveles en esta escala, posicionándose junto a Baja California y Baja California Sur como los únicos tres estados de los 27 evaluados con una tendencia que proyecta mejoras a corto plazo.
Este ajuste al alza se debe al manejo de sus indicadores financieros y operativos, impulsado por la Secretaría de Finanzas y Planeación a cargo de Martha Parroquín Pérez mediante el fortalecimiento de la recaudación y la eficiencia del gasto. La gobernadora Mara Lezama Espinosa atribuyó el resultado a una gestión transparente y honesta. Con esta nueva calificación, el estado busca generar mayor certidumbre y confianza para atraer inversiones privadas, así como asegurar recursos públicos destinados al desarrollo de infraestructura, obras y servicios para la población local.






