-Más de 300 familias del fraccionamiento Arcos Paraíso se manifestaron y bloquearon la la avenida Lak’in exigiendo una solución a la falta de agua que aseguran padecer desde hace tres años.
La incompetencia de las autoridades municipales y de la empresa Aguakan, mantiene en crisis a más de 300 familias del fraccionamiento Arcos Paraíso, en la supermanzana 258 de Cancún.
Hartos de padecer un desabasto de agua que se ha prolongado por tres años, ciudadanos inconformes se vieron obligados a bloquear con ramas, piedras y más objetos la avenida Lak’in, ante la total indiferencia de quienes debían garantizar un servicio básico.
El origen del problema es ridículo: fallas eléctricas constantes apagan las bombas del cárcamo de agua potable, pero como el sistema carece de encendido automático, los usuarios quedan a expensas de la entera disponibilidad y los lentos tiempos de Aguakan para reactivar los equipos.
Mientras las distintas instancias se “lavan las manos” y evaden su responsabilidad con simulaciones, los afectados sufren el deterioro directo de su calidad de vida, lidiando con tinacos vacíos, la imposibilidad de usar los sanitarios y el impacto del calor en los niños.
La protesta, que se mantiene pacífica después del mediodía a pesar de las lógicas fricciones vecinales causadas por la desesperación, es un reflejo de una comunidad que ha sido ignorada y que ya advirtió que no liberará las vialidades hasta obtener una solución real y permanente.






