– Los cortes de energía en la zona han provocado daños en electrodomésticos, afectaciones al suministro de agua potable y molestias entre la población.
El puerto de Chiquilá enfrenta una severa crisis energética debido a constantes apagones que ocurren más de tres veces al día, lo que afecta directamente a sus más de 4,000 habitantes.
Esta situación ha provocado la pérdida de electrodomésticos y ha paralizado por completo el suministro de agua potable, ya que las bombas de abastecimiento dejan de funcionar cada vez que se interrumpe la electricidad.
Ante este panorama, el alcalde Jairo Naín Pérez Coral elaboró un escrito dirigido a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la directora general de la Comisión Federal de Electricidad, Emilia Esther Calleja Alor, exigiendo una intervención urgente.
La demanda también involucra a los senadores y diputados federales de Quintana Roo, así como a los regidores del municipio de Lázaro Cárdenas, reflejando el hartazgo de la comunidad.
La problemática se intensifica debido a que la localidad no cuenta con personal técnico propio y depende de las cuadrillas de la CFE ubicadas en Tizimín, Yucatán.
Por la distancia, la reparación de las fallas tarda entre tres horas y un día completo, lo que vuelve ineficaz el servicio de reportes de la línea 071.
Por ello, la petición central es que se asigne de forma permanente un equipo de trabajadores en el puerto.
El alcalde advirtió que la paciencia de los pobladores se está agotando por los daños económicos y sociales, señalando que no se hará responsable de las protestas o movilizaciones que la ciudadanía emprenda si no se reestructura y mejora el servicio eléctrico de manera inmediata.






