– La ineficiencia de las autoridades y la falta de mantenimiento sepultan la competitividad del destino ante los meses más difíciles del año.
En picada las actividades turísticas en la Quinta Avenida de Playa del Carmen, no muestran señales de recuperación para septiembre y octubre, postergando cualquier alivio hasta las vacaciones de invierno en diciembre.
Mientras la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya maquilla la crisis reportando un 64.32% de ocupación, los pequeños hoteles locales agonizan con apenas entre un 30% y 35% de demanda, agravada por un desplome vertiginoso del 50% en las tarifas.
Ante la falta de resultados, la Secretaría de Turismo municipal pretende dar respuestas improvisadas buscando diversificar la oferta con circuitos turísticos que poco o nada resuelven la problemática inmediata.
Por su parte, trabajadores y comerciantes ahogados por la situación exigen atender el evidente abandono de la infraestructura urbana y la deficiencia en servicios básicos, evidenciando fallas graves en alumbrado público, bacheo, recolección de basura, suministro eléctrico y de agua, además del descuido en la higiene de las costas.
A pesar de la disminución del sargazo, el mar de tono achocolatado refleja la falta de saneamiento ambiental, ahuyentando a los pocos transeúntes que pasan y se niegan a consumir en la zona comercial, dejando al sector dependiendo ciegamente de que la temporada alta de diciembre venga a rescatarlos de la incompetencia de las autoridades.