El descubrimiento de una sascabera clandestina, otra vez, abre la posibilidad de llamar a cuentas a quienes, en silencio y a escondidas, construyeron el cuestionado Parque Kanan.
Son casos similares, ambas son sascaberas ubicadas en la zona de mantos acuíferos y en el área ejidal.
Como sea, tanto el Parque Kanan como la recién descubierta sascabera deben contar con permisos ambientales estatales, federales y hasta municipales.
Los desarrolladores del fallido Parque Kanan, encabezados por Héctor Zapata, quien tiene vínculos con Carnival, siguen guardando silencio y no han respondido a varias cuestiones sobre cómo le hicieron para meter agua a una sascabera y si tienen todos los permisos para construir ese parque.
Al igual que la sascabera clandestina, todo apunta a que todo lo hicieron sin permisos ambientales que forzosamente deben tener.
Sigue siendo un misterio cómo una vieja y abandonada sascabera fue rellenada con agua para, según ellos, convertirla en un parque acuático.
Fuentes consultadas y petición de información en las páginas de transparencia, sobre permisos otorgados en los últimos dos trienios en Cozumel para construir un parque de ese tipo en esa zona de Cozumel, no reflejan ningún permiso.
En todo caso, esta sascabera convertida en laguna artificial se construyó en silencio, a escondidas, sin permisos o, si los tienen, que los hagan públicos.
Consultadas las páginas de transparencia, no salen permisos de construcción ni en Desarrollo Urbano, ni anuencia de Ecología Municipal, mucho menos licencia municipal de construcción otorgada por el alcalde de esos años.
Ese parque está ahí por arte de magia, o por actos de corrupción. De pronto anunciaron su existencia, pero nadie sabe quién lo autorizó.
Y en el plano estatal y federal es la misma situación, no hay antecedentes de una MIA (Manifestación de Impacto Ambiental), que por los cambios, excavación y uso de ojos de agua y cenotes, forzosamente debieron guiarse con ese tipo de documentos.
Tanto la nueva sascabera como el Parque Kanan, sascabera convertida en laguna artificial, están bajo sospecha, sin sustento y, cuando hay temas ambientales que a todas luces hubieron omisiones y violaciones, deben ser inspeccionadas y requerirles permisos y autorizaciones correspondientes, sin importar si son tierras ejidales o de uso común.
La ley es para todos y aquí todo apunta a que la ignoraron, prefirieron destruir y construir, para luego pedir perdón y permiso.
Buen momento para esclarecer muchas dudas sobre el Parque Kanan y la nueva sascabera, que a todos sorprendió, nadie supo, de nadie es.








