Alertan por deforestación y venta de lotes sin permisos ambientales en Playa del Carmen

– El crecimiento inmobiliario aumenta la presión sobre la vegetación, la fauna, los cenotes y los servicios públicos.
Playa del Carmen enfrenta un crecimiento inmobiliario que avanza sobre zonas de vegetación y genera presión sobre la fauna y los ecosistemas kársticos de la zona, caracterizados por la presencia de cuevas y cenotes.
Algunos terrenos forestales son comercializados sin los cambios de uso de suelo correspondientes, situación que puede favorecer la deforestación y generar nuevos problemas sociales.
Parte de la vegetación está siendo eliminada para dar paso a nuevos proyectos inmobiliarios, mientras algunos lotes se ofrecen sin suficiente información sobre las condiciones ambientales del terreno ni sobre las actividades que pueden realizarse en ellos.
Los desarrolladores deben cumplir con los procedimientos ambientales correspondientes antes de iniciar obras. Entre ellos se encuentra la autorización de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Semarnat, cuando el proyecto esté sujeto a este procedimiento.
Asimismo, el cambio de uso de suelo en terrenos forestales debe tramitarse ante la autoridad ambiental cuando corresponda. En algunos casos, los proyectos pueden comenzar con tala o desmonte antes de cumplir con las disposiciones legales.
Playa del Carmen también mantiene rezagos en servicios e infraestructura, entre ellos agua potable, energía eléctrica, transporte público, movilidad, escuelas, mercados y áreas verdes.
La llegada de nuevos desarrollos inmobiliarios aumenta la presión sobre la infraestructura existente y representa un reto para el crecimiento ordenado de la ciudad.
La expansión inmobiliaria también puede provocar el desplazamiento de fauna silvestre, mientras algunos terrenos con cenotes son comercializados para su posible desarrollo, pese a las restricciones ambientales que pueden existir.
Ante este caso, resulta necesario reforzar la vigilancia y garantizar que los proyectos inmobiliarios cumplan con las normas ambientales antes de permitir la transformación de la vegetación y la construcción de nuevos desarrollos.







