– Estudios ambientales realizados por biólogos nacionales y extranjeros en la Laguna Ciega de Cozumel confirmaron la presencia de nitrógeno, fosfatos y coliformes fecales (E. coli).
Los investigadores y trabajadores locales asocian estos contaminantes con presuntas descargas de aguas residuales provenientes de la planta de tratamiento San Miguelito, lo que ha generado preocupación por el deterioro y la vulnerabilidad del manglar, un ecosistema clave para la protección de la costa y las especies marinas.
Habitantes de la zona norte ya reportan alteraciones visibles en la calidad del agua de este sistema que históricamente se mantenía limpio.
Por su parte, las autoridades municipales atribuyeron las fallas a la falta de mantenimiento durante administraciones pasadas y afirmaron que se invierten más de 160 millones de pesos en la rehabilitación y ampliación de la planta.
Asimismo, la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) aseguró que, tras realizar supervisiones, la infraestructura opera con normalidad y no presenta fugas ni riesgos ecológicos.
Ante la contradicción entre los informes oficiales y los hallazgos de los científicos, en la comunidad se ha planteado la urgencia de efectuar inspecciones independientes y transparentar los monitoreos ambientales para determinar el impacto real en el entorno costero de la isla.






