Que enseñe gobernadora comprobantes de que con su dinero pagó jets privados

– Hasta el momento las opiniones en todo el país son críticas y nadie le cree, muchos dicen que hizo lo mismo que Borge.
Aquí nadie debe confundirse, si de verdad pagó Mara Lezama aviones privados con su dinero, debe enseñar comprobantes y facturas y punto solventado, pero sino, esto amerita una demanda por afectar el patrimonio público como lo hizo el ex gobernador Roberto Borge.
En todo el país se está hablando del escándalo por los 97 vuelos privados atribuidos a Mara Lezama, la duda sigue creciendo y los que no la conocían ahora la conocen por este escándalo que sin duda manchó su imagen.
Como no logró convencer con su explicación, los morenistas hicieron otra operación: la de “recomponer” la imagen de la gobernadora a base de fotografías junto con la gobernadora, con mensajes institucionales y discursos sobre una mandataria que, dicen, trabaja 24/7.
Hay nerviosismo y cometen errores cómo la estrategia que activaron: poner a trabajar al gabinete y a los presidentes municipales para llenar las redes sociales de imágenes junto a la “queridísima gobernadora”, acompañadas de mensajes que destacan su cercanía, su faceta como madre y su supuesto ritmo incansable de trabajo.
El tema es que una campaña de fotografías difícilmente responde las preguntas que dejó sobre la mesa la investigación sobre sus viajes.
Según una investigación periodística, Mara Lezama acumula 97 vuelos privados en aeronaves Learjet, Gulfstream y Hawker desde su etapa como presidenta municipal de Benito Juárez y durante su gobierno estatal.
La polémica radica en que un viaje a Orlando cuesta unos 406 mil pesos y uno a Vail 812 mil pesos, lo que equivale a cuatro y ocho meses de su salario neto de 102 mil 598 pesos.
La locutora metida a gobernadora sostiene que fueron desplazamientos privados o familiares, que ninguno se pagó con dinero público y que el número de 97 vuelos no es real.
Más que fotos para redes sociales intentando mostrar que es madre, que trabaja 24/7 y que está cerca del pueblo, una nueva versión de la austeridad VIP, la ciudadanía merece respuestas sobre quién pagó cada vuelo, el motivo, quiénes viajaron, las aeronaves usadas y el costo real.
Mientras sigue en actos del DIF y posando con figuras públicas, la pregunta de fondo permanece: ¿de dónde salió el dinero?
La presidenta Claudia Sheinbaum ya la obligó a aclarar, lo que parece decisivo para que esta gobernadora se quede sin futuro político.







