-Todo muy rápido y con Cancún en su peor época, con muertos y problemas todos los días.
Resulta alarmante que, en un escenario marcado por una inseguridad persistente, calles destrozadas y un alumbrado público deficiente en gran parte de la ciudad, la presidenta municipal de Benito Juárez, Ana Paty Peralta, haya confirmado que solicitará licencia a su cargo.
Su objetivo es sumarse al proceso interno de Morena para buscar la candidatura a la gubernatura de Quintana Roo en 2027, una decisión que prioriza sus aspiraciones políticas personales mientras Cancún permanece sumido en carencias estructurales sin resolver.
Aunque la alcaldesa precisó que su separación del puesto será temporal, coincidiendo con la etapa de encuestas de su partido, y negó una salida inmediata, la falta de una fecha definida para dicho movimiento añade un manto de incertidumbre sobre la administración municipal.
La convocatoria oficial se espera para el próximo 22 de junio, marcando el inicio de un proceso que duraría cerca de dos meses, tiempo durante el cual la gestión local podría perder el enfoque necesario para atender problemas urgentes.
Esta determinación política choca de frente con la realidad cotidiana de los habitantes, quienes lidian a diario con fallas en los servicios, baches que dañan su patrimonio y una percepción de inseguridad que no ha dado tregua en múltiples colonias.
Voces vecinales en zonas como la Región 236 y la Supermanzana 94 han alzado la voz, cuestionando quién se hará cargo de los problemas de fondo y de la seguridad nocturna mientras la titular del ejecutivo municipal se concentra en su carrera hacia el 2027.
En redes sociales y espacios digitales, la crítica se intensifica ante el inoportuno momento elegido para este movimiento, argumentando que la administración, que comenzó en 2024, aún tiene una deuda pendiente en cuanto a movilidad, atención ciudadana y servicios básicos, a pesar de los esfuerzos publicitados en programas sociales e infraestructura.
Aunque algunos sectores políticos ven esta aspiración como un movimiento estratégico para fortalecer a la Cuarta Transformación en la región, la realidad es que la noticia ha generado incomodidad entre empresarios y ciudadanos por el posible descuido en la operatividad del Ayuntamiento.
Con la proximidad de la temporada vacacional de verano y la planeación del cierre de año, la posible transición hacia un encargado de despacho, que deberá ser nombrado por el Cabildo, genera dudas sobre si la continuidad de los servicios se mantendrá como prioridad.
Es evidente que existe una brecha entre las prioridades del gobierno y las necesidades de los cancunenses que residen fuera de la zona hotelera, quienes demandan soluciones concretas y resultados tangibles en su calidad de vida diaria.
En última instancia, este caso se suma a los múltiples movimientos políticos anticipados para el 2027, ante los cuales la ciudadanía exige que, antes de cualquier proyecto político de mayor envergadura, se atiendan las demandas críticas que han quedado relegadas a un segundo plano.






