-El inicio de semana trajo una sorpresa mayúscula con un temblor que se dejó sentir en varias zonas de Quintana Roo.
De acuerdo con múltiples reportes ciudadanos, alrededor de las 13:01 (hora local) se alcanzó a percibir un fuerte movimiento telúrico en diferentes puntos de la entidad, incluyendo Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Isla Mujeres y Cozumel. Aunque en un inicio se descartó una alerta de tsunami, la situación generó una inmediata ola de reportes y preocupación en redes sociales.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) confirmó que el origen del movimiento fue un fuerte terremoto de magnitud 6.1 registrado frente a las costas occidentales de Cuba, específicamente al oeste-noroeste de Mantua.
La onda expansiva cruzó el Caribe occidental y golpeó de manera oscilatoria la península mexicana, siendo este el sismo más fuerte percibido en la región en lo que va del año.
Curiosamente, apenas unas horas antes, a las 10:05 de la mañana, el sismológico ya había registrado un temblor local de magnitud 4.2 al noreste de Ticul, Yucatán, que también mantuvo en alerta a la población yucateca.
Habitantes de la región reportaron que en localidades más remotas de la entidad, como la isla de Holbox, no sonaron las alarmas sísmicas ni se emitieron avisos de ningún tipo para alertar a la comunidad.
Esta situación generó desconcierto e inconformidad entre los pobladores, quienes recordaron que previamente se han realizado simulacros preventivos tanto en la península como en el resto del país, por lo que esperaban una respuesta tecnológica y de comunicación mucho más eficiente ante una emergencia real.
Ante la emergencia, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, así como las direcciones locales de Protección Civil, activaron de inmediato los protocolos de seguridad y evacuación preventiva en centros laborales, zonas hoteleras, escuelas y edificios públicos de gran altura.
Hasta el momento, las brigadas de rescate y supervisión han reportado saldo blanco. No se registraron personas lesionadas ni daños estructurales graves en viviendas o infraestructura estratégica, aunque las autoridades mantienen recorridos de verificación e instan a la población a revisar sus inmuebles y reportar cualquier grieta o riesgo al 911.


