A 2 años del Tren Maya, el turismo arqueológico en la Península sigue concentrado en Chichén Itzá

– Pese al impulso del Tren Maya, las zonas arqueológicas de la Península tienen una desventaja contra Chichén Itzá.
Ya a dos años del Tren Maya, el turismo arqueológico sigue sin repartirse como se esperaba, Chichén Itzá se sigue llevando casi todo el flujo de visitantes.
Tan solo en 2025, la emblemática zona recibió a más de 2.1 millones de turistas. La diferencia con otras zonas es enorme: mientras Ek Balam sumó 134 mil visitas y Dzibilchaltún 43 mil, sitios como Chacmultún, en la Ruta Puuc, apenas registraron 1,798 personas en todo el año.
Y no es por falta de inversión. A través del programa Promeza se han renovado museos, abierto senderos y construido nuevos Centros de Atención a Visitantes en toda la Península. Sin embargo, el impacto no ha sido parejo.
En Quintana Roo la afluencia total sigue un 44.3% por debajo de los niveles pre-pandemia debido a factores como el tipo de cambio y el costo de los vuelos, mientras que en Campeche el flujo avanza a un ritmo mucho más lento.
Las mejoras en la infraestructura están listas, pero el gran reto sigue en pie: lograr que el turismo cultural llegue a las comunidades y zonas arqueológicas más allá de los destinos tradicionales.







