Alertan por daños ambientales al usar maquinaria pesada para retirar sargazo en Quintana Roo

– Negligencia oficial en la gestión del sargazo como ocurre en Playa del Carmen, el usar maquinaria pesada acelera la destrucción de las playas.
Activistas ambientales alertaron que el uso de maquinaria pesada para limpiar el sargazo está provocando graves daños ecológicos, como la erosión costera y la compactación de la arena.
Guadalupe de la Rosa, presidenta de la asociación MOCE-YAS-CUXTAL, junto con el activista Carlos Jiménez, señalan que los trabajos actuales se realizan de manera improvisada y sin estudios de impacto ambiental ni un manejo integral de las playas.
Al retirar las macroalgas, las máquinas extraen de forma paralela grandes cantidades de arena y compactan el suelo costero.
Esto destruye directamente la biodiversidad local, afectando nidos de tortugas carey y caguama, aves migratorias y fauna marina que habita bajo el sustrato, como rayas, lenguados, cangrejos fantasma y bivalvos, además de dañar a otras especies cuando la maquinaria opera directamente en el agua.
Los defensores advierten que, aunque la gran llegada de sargazo ya estaba pronosticada por los especialistas, el verdadero reto es combatirla con base en la ciencia para evitar una pérdida irreversible de las playas y su equilibrio ecológico.
Esta situación evidencia la flagrante negligencia por parte de las autoridades, quienes optan por el uso de maquinaria pesada como una salida rápida y superficial ante la crisis, ignorando deliberadamente alternativas mucho más eficientes y de menor impacto ambiental.
Al priorizar el impacto visual inmediato sobre la salud del ecosistema, las autoridades locales como en Playa del Carmen demuestran una preocupante incapacidad para implementar soluciones tecnológicas y sostenibles ya existentes como se ha desmontado en Puerto Morelos y otras partes del estado.
Esta omisión no solo representa un gasto de recursos en estrategias obsoletas, sino un abandono total de la responsabilidad pública de proteger el patrimonio natural frente a una contingencia que pudo haberse gestionado con ciencia en lugar de improvisación.