Pese a que los inversionistas del desarrollo Lakam Ha saben que el proyecto atraviesa una fuerte crisis financiera, aún buscan inyectarle capital fresco para intentar rescatarlo.
Sin embargo, desde su nacimiento, Lakam Ha ha estado marcado por errores, conflictos y problemas que le han impedido consolidarse.
El desarrollo se encuentra vapuleado públicamente por las acusaciones de violaciones a las leyes ambientales, así como por la destrucción de manglares y hábitats de aves, mapaches, cocodrilos y otras especies de fauna silvestre.
El desgaste también recae sobre Salvador Rocha Vargas, quien continúa cargando con el fracaso del proyecto. La falta de confianza y las constantes críticas públicas han alejado a posibles inversionistas, dejando un panorama incierto y complicado.
Incluso, la desesperación podría llevar a Salvador Rocha Vargas a buscar inversionistas con capitales de dudosa procedencia provenientes del norte o de la frontera del país.
Según versiones, inversionistas extranjeros habrían decidido retirarse del proyecto, mientras que un reconocido ex gobernador de Quintana Roo y ex alcalde también optó por no seguir invirtiendo en lo que consideran “un saco roto”.
Ahora queda por verse si Salvador Rocha Vargas logra atraer nuevos capitales que permitan construir hoteles y condominios para consolidar el fallido parque Lakam Ha, señalado por destruir la naturaleza y presuntamente violar leyes ambientales.

