Niegan despidos por baja ocupación en Cancún, mientras trabajadores no tienen ingresos y buscan empleo a diario

– No pueden tapar el sol con un dedo, la situación económica y turística en todo el estado es una de las peores en los últimos años.
Mientras la CROC afirma que no hay recortes en el sector hotelero ni en la construcción, cientos de personas buscan trabajo en obras en proceso de edificación y en ferias laborales de Cancún.
En plena temporada de verano, el hotel Hard Rock Cancún cerró temporalmente para realizar una remodelación de unos cinco meses con el fin de reabrir en invierno. Pese a la versión del sindicato, empleados del lugar señalaron que Recursos Humanos comenzó a dar de baja a personal, sin precisarse cuántos se ven afectados.
Por otro lado, obreros contratados en la remodelación de otros complejos, como los de la cadena Riu, reportan que al terminar los trabajos no se les renuevan los contratos ni se les reubica, obligándolos a buscar oportunidades en otras construcciones donde frecuentemente son rechazados.
En la reciente feria municipal del empleo solo un hotel ofreció lugares, sumando apenas siete vacantes. Aunque otras empresas de transporte, comercio y servicios ofertaron puestos con sueldos promedio de 12 mil pesos mensuales, varios asistentes señalaron que la paga y las jornadas extendidas no resultan atractivas frente a lo que pueden ganar por cuenta propia.
Las autoridades locales reconocieron que la temporada registra un comportamiento atípico en el empleo formal y anticipan la llegada de nuevas vacantes operativas en transporte y logística para las próximas semanas.
No pueden tapar el sol con un dedo, la situación económica y turística en todo Quintana Roo es una de las peores que se ha vivido en los últimos años.
La brecha entre las declaraciones del sindicato y la realidad cotidiana es cada vez más evidente para quienes recorren las calles en busca de un ingreso digno.
Ocultar los despidos bajo el argumento de cierres temporales o “remodelaciones” no alivia la presión sobre los hogares de miles de familias que dependen del turismo, un sector que hoy muestra claros signos de agotamiento y precarización laboral ante salarios que apenas alcanzan para cubrir el costo de vida en la región.







