– Presunta negligencia y corrupción por parte de la alcaldesa, otra vez expuesta.
A pocos días del inicio de la temporada vacacional de verano, las costas de Playa del Carmen específicamente en la zona de playas frente al Parque Fundadores y la terminal marítima registran un recale masivo de sargazo que mantiene en alerta a la comunidad local.
La magnitud del problema es evidente: una densa mancha marrón cubre por completo la orilla del mar, rebasando las barreras de contención instaladas en el agua, a las cuales los habitantes de la zona ya califican de inútiles para frenar la contingencia.
A través de reportes ciudadanos en video, se ha documentado que, aunque la naturaleza otorgó una breve tregua con días de playas limpias, el arribo de la macroalga ha vuelto con una fuerza que supera las capacidades actuales de recolección.
En el sitio se observa el despliegue de personal, contabilizando cerca de doce elementos de la Marina y tres trabajadores del Ayuntamiento adscritos a la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat).
Este equipo, apoyado por tres retroexcavadoras, concentra sus esfuerzos en acumular el sargazo sobre la arena para posteriormente trasladarlo hacia la calle 2.
Sin embargo, el descontento social va más allá del impacto ambiental y visual. Prestadores de servicios y residentes denuncian públicamente que la persistencia de este problema se debe a una “negligencia y corrupción al mil por ciento” por parte de las autoridades locales y la presidencia municipal.
Los inconformes señalan que el gobierno local se negó a recibir una propuesta formal de trabajo de la empresa especializada Kraken Beach Guard.
Dicha compañía, según explican, ya demostró resultados exitosos manteniendo las playas limpias en el vecino municipio de Puerto Morelos mediante un esquema de mantenimiento formal y no meramente experimental.
Los críticos de la gestión municipal aseguran que existe un desinterés político por resolver la problemática de fondo.
Afirman que para la administración actual resulta “más redituable” mantener el negocio de la renta de la maquinaria pesada y las retroexcavadoras que operan diariamente en la costa, en lugar de contratar soluciones empresariales efectivas que pongan fin al deterioro del principal atractivo turístico del destino.






