Vendedores de artesanías en Cancún enfrentan crisis económica pese a temporada alta de turismo

– Los comerciantes de artesanías de la Zona Hotelera de Cancún enfrentan una severa crisis económica, ya que el flujo de visitantes durante la temporada alta no se ha traducido en ventas.
Locatarios con décadas de trayectoria en plazas emblemáticas como Plaza Caracol, Plaza Flamingos y Coral Negro reportan ingresos mínimos e incluso jornadas enteras sin concretar una sola transacción comercial, situándose en una posición financiera frágil que los ha obligado a endeudarse o recurrir a préstamos para mantener sus establecimientos abiertos.
Esta realidad dista de la bonanza vivida en las décadas de 1980 y 1990, cuando el turismo estadounidense y europeo realizaba compras de gran volumen de artesanías, joyería, ropa y recuerdos regionales.
El declive comercial comenzó a acentuarse a mediados de la década de 2000 y se refleja actualmente en la apariencia de abandono de varios centros comerciales, characterized por pasillos vacíos, vitrinas sin mantenimiento y un número creciente de locales cerrados o en renta.
La dinámica del perfil turístico también ha cambiado. Visitantes de estados como Monterrey y San Luis Potosí señalan que, si bien la infraestructura hotelera y las playas siguen siendo un atractivo, la zona turística ha perdido el interés para las generaciones mayores, reduciendo los grupos familiares numerosos y disminuyendo el gasto promedio por persona.
Frente al incremento de las deudas y la baja afluencia de compradores, los vendedores avizoran un panorama poco favorable y prevén que no lograrán una recuperación económica significativa en la temporada, lo que podría obligar a varios comerciante a cerrar definitivamente sus negocios.







