Ahora que están los acomodamientos en diferentes partidos, la mayoría de los natos de Quintana Roo y los avecindados tienen interés en que un quintanarroense vuelva a ser gobernador.
Se ha visto con buenos ojos la creación de un frente opositor, donde hay personas y políticos de varios municipios que han ocupado cargos de diputados, exalcaldes, regidores y ciudadanos que quieren un verdadero cambio en el estado.
En el escenario político aparece el perfil de José Luis Toledo, ahora regidor en Playa del Carmen, pero que ha sido diputado y ocupado otros cargos que le valen experiencia en el servicio público.
En Quintana Roo falta un contrapeso. A José Luis Toledo Medina le ayuda su imagen joven; ha sido combativo y crítico responsable como regidor, y la figura de su padre, Marciano Toledo, le ayuda para generar confianza ciudadana.
Es hora otra vez de los quintanarroenses. El frente opositor cobra fuerza y, si se arma, debe ser encabezado por este líder que sí podrá aglutinar a los ciudadanos de los 11 municipios.
Su arraigo, si participa, generaría equilibrios y un ambiente de competencia electoral. Volvería a meter a los ciudadanos a participar y votar, porque a muchos no les gusta un candidato de un solo partido y que solo sea un trámite ir a votar.
Se están dando pasos importantes, donde no debe haber egoísmos, sino fuerza, unidad y rumbo definitivo para que en Quintana Roo haya un candidato opositor fuerte y con posibilidades de ganar.








