– Falsas ofertas de empleo se consolidan como método de fraude en el estado.
Bajo la promesa de ingresos extraordinarios y flexibilidad laboral, redes de ciberdelincuentes han integrado las falsas ofertas de trabajo a su catálogo de estafas en Quintana Roo.
Aunque la Policía Cibernética registra formalmente cinco denuncias en lo que va del año, las autoridades encienden las alarmas ante una considerable cifra negra: la mayoría de las víctimas opta por el bloqueo de números o el aviso a familiares, omitiendo el reporte oficial. Este vacío de datos limita el rastreo de líneas telefónicas y frena la emisión de alertas preventivas institucionales.
El esquema de operación digital es preciso. Los agresores utilizan plataformas como WhatsApp, redes sociales y mensajes de texto para captar a personas en búsqueda de empleo.
Una vez establecido el contacto, la dinámica deriva en la exigencia de depósitos económicos para supuestos trámites de contratación, la sustracción de datos bancarios o el redireccionamiento a portales web apócrifos.
estimonios ciudadanos confirman la recepción constante de estos mensajes, emitidos incluso desde otras entidades del país o vinculados a fraudes internacionales.
Este fenómeno no es aislado; coexiste con una ola de 552 fraudes digitales registrados por la corporación, divididos de manera casi simétrica entre estafas de comercio electrónico (273 casos) y el denominado fraude nigeriano (274 casos).
Frente a este panorama, la Policía Cibernética enfatiza la urgencia de romper el ciclo de anonimato del delito, recomendando desconfiar de vacantes no solicitadas con salarios atípicos, proteger la información confidencial y utilizar la denuncia formal como la herramienta clave para desmantelar estas campañas delictivas.






